Cuando alguien nos escribe por primera vez, casi siempre pregunta lo mismo: "¿Puedo apuntarme directamente a una clase?". Nuestra respuesta es que, antes de entrar en un grupo, empezamos con una sesión de valoración. No es un trámite ni una clase de prueba: es la base de todo lo que viene después.
Te contamos qué es, qué hacemos en ella y por qué creemos que es la mejor forma de empezar.
Por qué no entras directamente a un grupo
En un grupo reducido de Reformer o de Barre, la profesora corrige a cada persona. Pero corregir bien exige saber de dónde partes: si tienes una lumbalgia que va y viene, si una rodilla te protesta al bajar escaleras, si vienes de años de sedentarismo o de correr tres días por semana.
Sin esa información, la primera clase es un poco a ciegas. Con ella, desde el primer minuto sabemos qué ejercicios adaptar, qué evitar y en qué tenemos que poner el foco contigo.
Qué hacemos en la valoración
1. Hablamos
Te preguntamos por tus objetivos (fuerza, postura, aliviar molestias, volver a moverte después de un parto o una lesión, o simplemente sentirte mejor), tu historial de actividad y cualquier condición médica, lesión o cirugía que debamos conocer.
2. Observamos cómo te mueves
Miramos tu postura, cómo respiras, cómo se mueven la cadera, la columna y los hombros, y cómo responde tu cuerpo a ejercicios básicos. No es un examen: no hay nada que "aprobar". Solo queremos ver tu punto de partida real.
3. Pruebas la máquina o la barra
Si vas a hacer Reformer, te familiarizas con el carro, los muelles y las correas, para que en tu primera clase de grupo no estés pendiente de cómo funciona todo. Si vas a hacer Barre, practicas las posiciones básicas.
4. Te orientamos
Al terminar te decimos qué clase te encaja mejor: Reformer, Barre, ambas, o si en tu caso conviene empezar con clases privadas antes de pasar a un grupo. También te orientamos sobre cuántos días por semana tiene sentido empezar.
Qué ganas tú con ella
- Seguridad. Si hay algo que proteger, lo sabemos desde el principio.
- Confianza. Llegas a tu primera clase sabiendo cómo funciona todo y con alguien que ya conoce tu cuerpo.
- Resultados medibles. Al tener un punto de partida claro, es más fácil ver cuánto has avanzado al cabo de unas semanas.
- Una elección acertada. No pagas un bono de algo que no es para ti.
Qué llevar
Ropa cómoda que te permita moverte y que no sea demasiado holgada (así vemos mejor la postura), calcetines antideslizantes para el Reformer y el Barre, y una botella de agua. Si tienes informes médicos relevantes, puedes comentárnoslos. Tienes la lista completa en qué llevar a tu primera clase.
¿Y si ya he hecho pilates antes?
Aun así merece la pena. Cada estudio trabaja de forma distinta, y cada cuerpo cambia con el tiempo. La valoración nos permite colocarte en el grupo y el nivel adecuados, sin que tengas que empezar desde cero si no lo necesitas.
Cómo reservarla
La sesión de evaluación aparece en el horario junto al resto de clases, y su precio está en tarifas. Si no encuentras hueco o tienes dudas antes de reservar, escríbenos y lo vemos contigo.
Empezar bien es la forma más rápida de llegar lejos.

